2012 fue una año de locura no solo para El Salvador, sino también para Guatemala y Honduras, que para El Faro se han convertido en territorios de exploración de los fenómenos comunes al triángulo norte de Centroamérica. Violencia, injusticia social, demagogia, deterioro del ambiente y las dificultades del arte para penetrar de pleno en la sociedad marcan esta recapitulación gráfica del año.